TORO, Kike Maíllo (2014)
Aunque ambientada en la actualidad, la película construye su universo estético en torno a los años 70. La arquitectura se convirtió en un elemento central, ya que la historia se sitúa en Torremolinos, en torno al conjunto residencial de Los Manantiales, icono del brutalismo diseñado por Luis Alfonso Pagán López de Munaín.
El trabajo de localización se planteó como un juego de oposiciones: arquitecturas de “buenos” y “malos”, líneas curvas frente a líneas rectas, tomando como referencia la arquitectura del relax propia de la época.